jueves, 14 de noviembre de 2013

SIMONE WEIL

1.     Introducción
    Simone Weil (1909-1943) fue una filósofa francesa de ascendencia judía. Su vida fue breve, pero intensa, y dejó un legado intelectual y experiencial que no deja indiferente a quien se acerca a sus escritos.  Se dedicó a la docencia, al sindicalismo, trabajó como obrera, no dejó de practicar el compromiso, todo ello junto con una reflexión profunda sobre la condición humana.
2.     Lo que más me llamó la atención
    Hay varios aspectos que me han llamado la atención, entre los que señalo tres. En primer lugar, su búsqueda incansable de la verdad, su empeño por acceder a lo que ella llama “ese reino trascendente”. En esa búsqueda de la verdad, destaca su  capacidad de conectar con el sufrimiento de los demás y su acercamiento al cristianismo, aunque no quiso pertenecer a la Iglesia.
     En segundo lugar, la unión entre pensamiento y acción, entre contemplación y acción, y el papel que le otorga al lenguaje respecto al pensamiento (“toma  conciencia de que su pensamiento se detiene cuando su experiencia se detiene”).
    En tercer lugar, la unión entre inteligencia, fe y amor. Sus afirmaciones lo atestiguan: “La fe es una experiencia de la inteligencia, iluminada por el amor”; “Cristo quiere que se prefiera la verdad, pues antes de ser el Cristo, él es la verdad. Si uno se desvía de él para ir en pos de la verdad, no andará largo trecho sin caer en sus brazos”.
3.     Lo que puedo aplicar en mi vida
     Su vida y sus escritos contienen enseñanzas relevantes aplicables a la vida. La capacidad de conectar con el sufrimiento de los demás, la coherencia entre lo que pienso y mi actuación, y la apertura a lo trascendente para buscar el sentido profundo de la vida son perfectamente aplicables a mi vida.
    Otro mensaje interesante en el contexto actual es el de la incidencia que tiene la reflexión y la atención en otras cosas, no necesariamente en lo inmediato.
4.     Conclusión
    La vida y los escritos de Simone Weil suponen una aportación significativa al pensamiento actual. Da un toque de atención a la superficialidad con la que tenemos el riesgo de vivir actualmente y a la disociación entre pensamiento y acción, muy frecuente hoy en día. Asimismo, su obra pone en cuestión los intentos de algunos colectivos de separar completamente fe y cultura, e incluso de presentar como inevitable su confrontación.




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